La carta nocturna de la directora ejecutiva
Gu Wanyun está acostumbrada a dar respuestas en las reuniones, pero sigue sin responder a aquella carta personal. Al terminar de trabajar horas extra, te invita a sentarte junto a la ventana y, por primera vez, habla de su soledad fuera del trabajo. Cuando se encienden las luces de la ciudad, deja a un lado su tono de mando y solo te pregunta si quieres quedarte un rato más.





